Tres claves para mantener tu espacio de trabajo ordenado en Premiere

Tres claves para mantener tu espacio de trabajo ordenado en Premiere

Está claro que, a la hora de trabajar, cada uno tenemos nuestra forma de organizarnos, de mantener nuestro espacio de trabajo ordenado y, en general, nuestras manías. Por supuesto, el montaje de vídeo no es ninguna excepción. Adobe Premiere Pro es el software de edición de vídeo que utilizamos en nuestra productora audiovisual para montar esos proyectos tan chulos que podéis ver en nuestra web y canal de YouTube, pero con independencia del programa de edición que utilicéis, siempre es recomendable seguir una serie de pasos previos que nos ayudarán a hacer nuestra tarea de edición mucho más fluida. Por eso, nos hemos lanzado a proponeros tres consejos para mantener vuestro espacio de trabajo ordenado en Premiere. ¡Aquí van!:

  1. Ordena tu proyecto en carpetas temáticas

Por lo general, siempre es recomendable que cualquier estructuración que hagáis en archivos o carpetas la llevéis a cabo en el proyecto de Premiere donde estéis editando y no en el disco duro de vuestro ordenador. Nosotros concebimos el disco únicamente como un espacio en el que volcamos todo el material (lo podéis organizar en carpetas según las tarjetas de memoria utilizadas, eso sí) de forma que quede lo más “crudo” posible. Esto lo hacemos así porque antes de hacer copias de seguridad y formatear las tarjetas de memoria resulta más fácil comprobar el total de archivos que se han pasado a nuestro ordenador si no los tenemos disgregados en numerosas carpetas.

Si no creamos muchas carpetas en el ordenador, sabremos fácilmente el total de archivos que nos hemos copiado y el espacio que ocupan
Los números indican la cantidad de tarjetas de memoria que se han utilizado en la grabación

Una vez hemos importado el material en nuestro nuevo proyecto de Premiere y lo hemos clasificado por carpetas, también es recomendable que los archivos de cada carpeta tengan un color diferente. Por ejemplo, los planos generales de un evento en amarillo y los planos medios en naranja. De esta forma, cuando los pasemos al timeline diferenciaremos enseguida cuál es cada uno.

A los planos de esta carpeta les hemos puesto el color amarillo para diferenciarlos del resto
  1. Crea una secuencia máster llamada ‘EDICIÓN’

En realidad, lo del nombre es lo de menos. También la puedes llamar Montaje, Máster… lo que se te ocurra. En nuestro proyecto podemos tener tantas secuencias como queramos (lo de las versiones y los cambios ya vendrá luego), pero lo interesante es tener una que sea la definitiva, en la que tendremos el proyecto final editado, y desde la que exportaremos el vídeo. Si ponemos por caso la grabación de un evento en el que además hemos realizado entrevistas a los organizadores, podemos crear tres secuencias (Entrevistas, Evento y Cóctel), donde volcaremos el material correspondiente de cada bloque y haremos las sincronizaciones, cortes y ajustes necesarios. Además, crearemos la secuencia Edición, que será donde volcaremos el material definitivo de cada bloque y donde construiremos la estructura de nuestro vídeo. Si en algún momento tenemos que volver a un determinado bloque para rescatar algún plano o trozo de entrevista siempre resultará más cómodo hacerlo si lo tenemos bien organizado por secuencias.

Parece que tener los clips organizados en secuencias agobia menos

“Con independencia del programa de edición que utilicéis, siempre es recomendable seguir una serie de pasos previos que nos ayudarán a hacer nuestra tarea de edición mucho más fluida”

  1. Utiliza marcadores de colores para separar los bloques

En Premiere, simplemente tienes que darle a la tecla “M” una vez que estás en la línea de tiempo para añadir un nuevo marcador. Seguro que otros programas de edición tienen funciones similares. ¿Y para qué sirven los marcadores? Una vez más, para mantener nuestro espacio de trabajo ordenado. Pero esta vez la organización la vamos a llevar a cabo ya sobre la misma línea de tiempo.

A todos nos ha pasado tener un proyecto repleto de capas y bloques, uno sobre otro, amontonados, en una estructura que parece no tener fin, y volvernos locos tratando de encontrar un plano específico dentro de esa maraña. Ahí, precisamente, es donde entran en juego los marcadores. Estos “ayudantes”, que puedes personalizar añadiendo un nombre y cambiando el color según te interese, cumplen diferentes funciones:

  • Señalar un punto concreto en la línea de tiempo que nos gustaría diferenciar del resto: una transición, la entrada de una determinada cabecera, las diferentes respuestas dentro de una misma entrevista, etc.
  • Indicar una tarea que realizaremos más tarde. Para estos casos, el rojo es el color más indicado. “Subir la luz”, “estabilizar”, y “tocar la temperatura de color” son algunos ejemplos de recordatorios sobre los retoques que haremos cuando ya estemos en esa fase final de la edición.
  • Mostrar visualmente dónde termina y empieza un nuevo bloque temático. Siguiendo con el ejemplo que hemos puesto más arriba, podríamos añadir un marcador llamado EVENTO y otro CÓCTEL para separar dos bloques dentro del mismo vídeo en la secuencia final de EDICIÓN.
En este caso se añadió un marcador para indicar que en ese punto se insertaba un separador a modo de transición

Y hasta aquí nuestras tres claves para mantener un espacio de trabajo ordenador en Premiere. Si os fijáis, hemos ido de lo más general, el volcado del material y la ingesta en el proyecto; a lo más específico, crear marcadores en la línea de tiempo. Por supuesto, cada uno tendrá su forma particular de organizar su entorno de trabajo, pero hasta ahora, esta forma de funcionar nos ha permitido ganar en fluidez y ahorrar tiempo en la edición de vídeo. ¡Hasta los próximos consejos!